Blanco
✨ La suma de todos los colores
El blanco es un color que nuestros ojos perciben cuando la luz contiene una amplia combinación de longitudes de onda visibles. La luz del Sol, por ejemplo, reúne muchas longitudes de onda que, al llegar juntas a nuestros ojos, pueden producir una sensación de blanco. Cuando las distintas componentes de la luz llegan en proporciones adecuadas, el cerebro interpreta la señal combinada como blanca.
Una superficie blanca suele reflejar una gran parte de la luz visible que recibe, en lugar de absorber únicamente una zona limitada del espectro. Aun así, su aspecto puede cambiar según la iluminación. Una hoja de papel puede verse algo amarillenta bajo una luz cálida o ligeramente azulada bajo una luz más fría. Por eso, el blanco no es simplemente la ausencia de color: cuando hablamos de luz, puede surgir de la combinación de muchas componentes del espectro visible.
El blanco también aparece con frecuencia en la naturaleza y tiene numerosos usos cotidianos. La nieve suele verse blanca porque sus cristales de hielo dispersan la luz visible en muchas direcciones y devuelven una parte importante hacia nuestros ojos. Las nubes presentan un efecto parecido: sus diminutas gotas de agua dispersan eficazmente la luz solar en el rango visible.
En las pantallas digitales, el blanco se obtiene combinando luz roja, verde y azul con determinadas intensidades mediante el sistema RGB. En cambio, en pintura y en impresión, el blanco es un color material y su aspecto depende de los pigmentos, las tintas o el soporte empleados. Además, su significado simbólico cambia según la cultura y puede relacionarse con la limpieza, la paz, las celebraciones, el duelo o la sencillez.