Invierno
✨ El manto de nieve
El invierno es una de las cuatro estaciones del año. En el hemisferio norte comienza aproximadamente en diciembre y termina alrededor de marzo; en el hemisferio sur, las estaciones se producen en la época opuesta. El invierno no se debe a que la Tierra esté más lejos del Sol. Su causa principal es la inclinación del eje terrestre, de unos 23,4 grados.
Cuando un hemisferio está inclinado en dirección contraria al Sol, los rayos solares llegan al suelo con un ángulo más bajo y los días son más cortos. Por ello, ese hemisferio recibe menos energía solar y las temperaturas suelen disminuir, aunque el clima local, la altitud, los océanos y los vientos también influyen en las condiciones del invierno.
Cerca del solsticio de invierno, el hemisferio que atraviesa esta estación tiene el día más corto y la noche más larga del año. Después del solsticio, la duración del día aumenta poco a poco, aunque las temperaturas pueden seguir siendo bajas durante un tiempo porque el suelo y el agua se calientan y se enfrían lentamente.
La nieve se forma cuando la humedad y la temperatura permiten que se formen cristales de hielo en las nubes y lleguen al suelo sin fundirse por completo. El invierno también modifica la vida de los seres vivos: muchas plantas reducen su crecimiento, algunos animales migran o disminuyen su actividad y otros desarrollan un pelaje o un plumaje más espeso.